viernes, 9 de octubre de 2009

Las Logias de San Juan

por Jean Palou

En la francmasonería, los talleres de los tres primeros grados se llaman logias azules o logias de San Juan. Veremos, en efecto, más en detalle la significación histórica y simbólica de esta última expresión. Además, los dos términos están perfectamente ligados entre sí, puesto que el simbolismo conoce tres colores azules, "uno que emana del rojo, otro del blanco y un tercero que se une al negro...", lo que corresponde a las masonerías azul, roja, negra y blanca. Por otra parte, esas tres modalidades del mismo color están a la vez unidas tanto a los tres grados de la iniciación antigua como al triple bautismo cristiano, porque... "San Juan Bautista bautiza en el agua (azul) para inspirar la penitencia: es una preparación a un segundo bautismo que él anuncia y que Jesucristo dará por el Espíritu Santo y por el fuego". Se ve entonces por qué las logias azules constituyen las primeras marchas, en la humildad y el abandono del mundo profano, hacia la regeneración producida más tarde por el fuego (Fuego-Cordero). Naturalmente a este simbolismo de los colores se agrega el de San Juan.

En la obra bien conocida de Samuel Prichard aparecida en Londres en 1730, "Masonry dissected", se pueden leer las preguntas y respuestas siguientes:
P.: ¿De dónde vienes?
R.: De la santa logia de San Juan.
P.: ¿Qué recomendaciones traes?
R.: Las recomendaciones que traigo de los verdaderos y venerables hermanos y compañeros de la verdadera y santa logia de San Juan, de donde vengo, y yo os saludo tres veces de todo corazón.

Doce años más tarde se expresa en "L'Ordre des Francs- Maçons trahi et leur secret révélé" una versión más sucinta que la precedente:
"Preguntas que se agregan a algunas de las precedentes cuando un francmasón extraño pide ser admitido en la logia":
P.: ¿De dónde vienes?
R.: De la logia de San Juan.

Paul Naudon, en una obra reciente sobre "Les loges de Saint-Jean", se empeña en demostrar las relaciones existentes entre la francmasonería y los dos San Juan. Este interesante estudio es, por otra parte, más histórico y filosófico que propiamente simbólico, y es este último plano el único que nos interesa aquí.

¿A qué San Juan ha querido honrar la masonería al dar su nombre a sus logias azules, tanto en el pasado para las logias de los compañeros constructores, como en la masonería moderna para los talleres de los tres primeros grados? El hermano E. F. Bazot escribe a este respecto: "...en cuanto al San Juan que los masones han tomado como patrón no puede ser ni Juan Bautista ni Juan Evangelista, que no tienen, ni uno ni el otro, ninguna relación con la institución filantrópica de la francmasonería.

Se debe pensar, con los hermanos más filósofos y más esclarecidos, que el verdadero patrono de las logias es San Juan el Limosnero, hijo del rey de Chipre, que en tiempos de las Cruzadas dejó su patria y la esperanza del trono para ir a Jerusalén a prodigar los socorros más generosos a los peregrinos y a los caballeros. Juan fundó un hospital e instituyó hermanos para cuidar a los enfermos, a los cristianos heridos, y distribuir ayudas pecuniarias a los viajeros que iban a visitar el Santo Sepulcro.

Juan, digno por sus virtudes de convertirse en el patrono de una sociedad cuyo único fin era la beneficencia, expuso miles de veces su vida para hacer el bien. La peste, la guerra, el furor de los infieles, nada pudo detenerlo. La muerte lo abatió en medio de sus trabajos; pero el ejemplo de sus virtudes quedó para sus hermanos que se comprometieron a imitarlo. Roma lo canonizó con el nombre de San Juan el Limosnero, o San Juan de Jerusalén; y los masones cuyos templos destruidos por la barbarie él había erigido de nuevo, lo eligieron de común acuerdo como su protector".

Paul Naudon rechaza con una frase un poco desdeñosa esta opinión de Bazot que, evidentemente, al dar a la orden el único fin de la beneficencia olvida demasiado que la masonería es ante todo una técnica de realización espiritual.

Es posible que el origen de la afirmación de Bazot sea -como dice P. Naudon en el discurso de Ramsay-, que: "...nuestra orden (la masonería) se unió íntimamente con los caballeros de Jerusalén. Desde entonces nuestras logias llevan el nombre de logias de San Juan". Se trata, pues, de otra masonería distinta de la de los tres primeros grados, y si Bazot ha cometido un error es el de dar el patronazgo de San Juan de Jerusalén a las logias azules, en tanto que Ramsay quería hablar de otra masonería, es decir, de grados irlandeses o escoceses.

La única relación entre San Juan el Hospitalario o el Limosnero y los masones operativos se basa en un hecho referido por Rohrbacher. Se lee, en efecto, en este autor que San Juan el Limosnero, patriarca de Alejandría, envió inmensos recursos a Modesto, abate de San Teodoro, en Palestina, para reconstruir las iglesias destruidas en 615 por los árabes. En realidad, los santos patronos de la orden masónica son San Juan llamado el Precursor y San Juan el Evangelista, uno y otro en estrecho contacto con Janus, dios de los romanos, "dios de las corporaciones de artesanos o Collegia fabrorum que celebraban en su honor las dos fiestas solsticiales de invierno y verano".
En el primer capítulo del Evangelio según San Lucas, Zacarías insiste mucho para explicar el nombre de su hijo, el futuro Precursor. Él dice que se llamará Juan, lo que anuncia la piedad y la misericordia que serán los caracteres mismos del bautista. Es necesario observar que en hebreo el nombre Juan se dice hanan, que significa a la vez beneficencia y misericordia, mérito, gracia, merced (esta última palabra tiene el sentido de "piedad" y no carece de interés señalar el papel de la orden de los Trinitarios u orden de la Piedad, orden de caballería destinada a rescatar a los cristianos caídos en las manos de los infieles y que constituye el grado 26º de los altos grados del rito escocés). Johanan significa simultáneamente "misericordia de Dios" y "loa de Dios", y esos dos sentidos se aplican, el primero al Bautista, el segundo al Evangelista. R. Guénon ha observado justamente sobre el caso "que la misericordia es por cierto descendente y la loa ascendente, lo que nos conduce aún a su relación con las dos mitades del ciclo anual", es decir, con las fiestas solsticiales de San Juan de Invierno y de San Juan de Verano (27 de diciembre y 24 de junio).
San Juan Bautista es representado siempre vestido con un manto de color rojo, que es el símbolo del martirio, y en el baptisterio de Constantino, en la iglesia de San Juan de Letrán en Roma, se pueden ver alrededor de su estatua de plata siete siervos del mismo metal, "imagen de los siete dones del Espíritu Santo recibidos con el bautismo". Se recordará a este respecto que nadie puede ser admitido en una logia de San Juan sin la presencia de siete masones. Un nexo aun más estrecho entre el escocismo y San Juan Bautista se observa en la iglesia de Santa María de las Fuentes de Lieja. Se ve en esta iglesia un fuerte bajo relieve de cobre el cual representa al Precursor bautizando al filósofo Cratón.

La fuente bautismal descansa sobre doce bueyes, símbolo de los doce profetas de la antigua ley y de los doce apóstoles de la nueva ley (hay allí también una doble alegoría a la circuncisión y al bautismo). La fuente bautismal se convierte entonces en la imagen del mar de bronce que Salomón había consagrado a la entrada del Templo para purificarse, que es uno de los símbolos de un alto grado escocés.

San Juan Evangelista, "la loa de Dios", es representado en los vitrales de la Edad Media y en los Libros de las Horas con un hábito verde. En Bourges, él tiene una túnica verde y un manto rojo nimbado de oro. Se le ve bautizando por aspersión (es decir, vertiendo agua sobre la cabeza de los bautizados) almas representadas por personajes desnudos y asexuados. Por encima del Santo aparece Cristo rodeado de siete candelabros de oro, y el Salvador mantiene en una mano un libro cerrado por siete sellos, y en la otra el globo del mundo; la túnica verde es el símbolo de la caridad, y este color es igualmente el de ciertos números de grados escoceses, en especial el del Príncipe de la Misericordia, del que hablamos más arriba. La esmeralda, piedra preciosa también verde, es la joya atribuida al Evangelista.

El número siete es el número propio de ambos santos (por ejemplo, en ciertas pinturas se puede ver al Evangelista rodeado de siete formas de iglesias, pues ese número simboliza el misterio de que se rodean las verdades encerradas en el Libro Divino). El águila "que se eleva, desde el primer impulso de su vuelo, hasta el seno de Dios, para expresar en términos consagrados el origen de su Verbo y el principio de la luz divina", como el águila del Tetramorfo que al "planear igual que ésta por encima de todas las generaciones humanas cuando relata el nacimiento eterno del Verbo", son las aves de San Juan, cuyo Evangelio se lee en cierto número de logias al iniciarse los trabajos. Existe una relación todavía más estrecha entre el Evangelio y la francmasonería cuando se observa, en el Apocalipsis, a Juan que recibe de un ángel una vara de una toesa con orden de medir el templo, excepto el espacio alrededor del tabernáculo, que era abandonado a los gentiles por Dios, los que deberían recorrer, en las tinieblas exteriores, ese espacio durante tres años y medio.

Es necesario aproximar aquí a Juan, maestro de la iniciación y que preside la dirección del templo esotérico, con la logia que lleva su nombre, en la cual los profanos no pueden ser admitidos sino después de tres años de aprendizaje, cuando son recibidos como compañeros, único grado de la antigua masonería operativa. Más curiosa aún es esa cita de Dante -que quizá perteneció a los Fieles del Amor o a la Fraternidad de los Rosacruces- que muestra a Juan mártir, quien prueba así su amor a Dios, después de haberlo extraído del pecho del Celeste Pelícano. Nos resultaría fácil desarrollar las numerosas relaciones existentes entre la simbólica cristiana de Juan y las logias de San Juan, pero queremos llegar a los vínculos -y éste es el término iniciático exacto- que existen entre los dos San Juan y Janus.

Janus es Cluvius (el que lleva las llaves), al mismo tiempo que Patuleius (el obrero) y Clusius o Cluvisius, es decir, el que cierra. Se le denominaba también el Padre, y los sacerdotes salios lo invocaban como dios de los dioses.

Janus era sobre todo el maestro de la iniciación, y Ovidio nos dice que nadie entraba en el cielo si él no abría la puerta, y Marcial expresa que él también iniciaba la marcha de las estaciones del año y de las revoluciones celestes, y de ahí su nombre Janitor, el portero del cielo.
Más tarde, Janus se convirtió entre los romanos en el guía de las almas y el jefe de los Manes (Janus Bifrons) que él hacía remontar tres veces por año desde los infiernos al mundo superior, el 24 de agosto, el 5 de octubre y el 8 de noviembre.

Las fiestas solsticiales de Janus se convirtieron en las fiestas de San Juan de Invierno y San Juan de Verano. Dios de los artesanos constructores, es decir, de los hombres del oficio cuya iniciación desemboca en los pequeños misterios, Janus se cristianizó y devino el patrono bajo el nombre de dos santos (Juan) -que en suma no son más que dos modalidades de un solo y mismo ser- de las logias de los constructores de la Edad Media, que celebraban sus fiestas el 27 de diciembre y el 24 de junio.

Esto es tan cierto que se puede ver en la iglesia de Saint-Remy en Reims un vitral donde figura "un San Juan que se podría llamar "sintético", que incluye en una sola figura al Precursor y al Evangelista, fusión subrayada por la presencia encima de la cabeza de dos tornasoles dirigidos en sentido opuesto (los dos solsticios), una especie de Janus cristiano en suma".

Nos parece del mismo modo útil mencionar que en el simbolismo masónico operativo que se ha trasmitido a la masonería anglosajona se halla una figuración de dos San Juan representada por un círculo que lleva en su centro un punto, círculo que ostenta dos tangentes paralelas. "Este círculo es considerado como una figura del ciclo anual, mientras que los puntos de contacto de esas dos tangentes, diametralmente opuestas una a la otra, corresponden entonces a los dos puntos solsticiales". Ya hemos dicho que Janus poseía a menudo dos rostros (bifrons), muy raramente cuatro, y mencionaremos ese curioso ejemplo que muestra muy bien la relación de los dos rostros de Janus con los masones operativos. En la catedral de Nantes se puede admirar la tumba del duque de Bretaña, Francisco II, por Michel Colombe.

En uno de los ángulos de la tumba se halla una estatua que representa la Prudencia. Se trata de una mujer de doble rostro: el de una joven y el de un anciano (alegoría de Janus). Ese personaje sostiene en una mano un espejo convexo que simboliza el microcosmos (el espejo fue introducido bastante tarde en el rito rectificado en el grado de compañero después de haber sido conocido en la Estricta Observancia, en 1782) y, en la otra, un compás. El escultor del siglo XVI ha sabido, pues, reunir perfectamente todos los símbolos iniciáticos: el de Janus, patrono de los constructores, y el compás, instrumento de los maestros masones. Más asombrosa aún esa madera grabada con el tratado de L'Azoth del alquimista Basile Valentín, donde se observa "a los píes de Atlas, que soporta la esfera cósmica, un busto de Janus -Prudencia- y un niño que deletrea el alfabeto -Simplicitas-", que nos presenta a Janus como maestro de la iniciación ante el cosmos, es decir, la logia, y el niño que deletrea, el aprendiz que deberá -por el esfuerzo iniciático- reunir lo que está disperso, esto es, las letras que formarán las palabras sagradas, las palabras claves. Porque no se podría olvidar tampoco que Janus, dios de las puertas celestes y al que es consagrado el mes de enero, tiene entre sus atributos una llave, que simboliza el instrumento que permite abrir las puertas, las barreras, para llegar a un conocimiento más perfecto, más profundo del esoterismo.

Esta llave se ha tornado un cetro en ciertas representaciones de Janus, siendo esos dos atributos también los de Cristo: "¡O Clavis David, et sceptrum domus Israel!... Tú eres, ¡OH Cristo esperado! la llave de David y el cetro de la casa de Israel. Tú abres, nadie puede cerrar; y cuando tú cierras nadie podría ya abrir...".

Este santo del oficio romano del 20 de diciembre, al mismo tiempo que el anuncio de la fiesta del Evangelista -el solsticio de invierno cuya puerta se abre con la llave de Janus-, canta la llegada del salvador que será bautizado por el Precursor y que dará a Pedro el poder de las llaves: la de oro y la de plata. Una y otra son las claves de los pequeños misterios y de los grandes misterios; ellas dan la entrada sobre los mundos temporal y espiritual. Pedro posee la llave de la salvación. Juan, después de Janus, lleva la llave de la liberación. Con este título él no puede ser más que el santo patrono de las logias masónicas, donde -al mismo tiempo que se trabaja para la fraternidad, el tiempo ideal- el iniciado tiende por un segundo nacimiento (la condición de maestro) a la realización integral, al retorno al Adán Kadmon primordial...

Artículo previamente publicado en el blog Masonería Regular
Las imágenes pueden estar protegidas por derechos de autor.

jueves, 8 de octubre de 2009

The Noachide Faith in Masonic Sources

The Old Charges - A Return to our Roots

The Chevalier Ramsay used to declare: ìFreemasonry is indeed the resurrection of the Noachide religion, that of the Patriarch Noah, that religion prior to any dogma, which allows us to go beyond the differences and oppositions of the various faithsî. [as quoted on the site of the Grand Lodge of France]


Andersonís Constitutions of 1738 could very well contain the seedbed of our religious faith and practice as Freemasons. While most masons officially claim that Freemasonry is NOT a religion, it is certainly religious so long as one has a proper understanding of the term and maintains a distinction between what religion is, and what religious means. Freemasonry opens its doors to men of every creed so long as they believe in a Supreme Deity, to whom all men are held accountable for the maintenance of certain basic universal laws, defined by Dr. Anderson as the moral law. In his 1738 [2nd] edition of the Constitutions he gave this moral law a name. The name applied by Anderson to this "moral law" was Noachide. (also variously spelled; Noahide, Noachite, NoachidÊ, Noachida).

The entry NoachidÊ, found in the ENCYCLOPDIA OF FREEMASONRY1 states the following:

"The descendants of Noah. A term applied to Freemasons on the theory, derived from the 'legend of the craft,' that Noah was the father and founder of the Masonic system of theology. And hence the Freemasons claim to be his descendants, because in times past they preserved the pure principles of his religion amid the corruptions of surrounding faiths. Dr. Anderson first used the word in this sense in the second edition of the Book of Constitutions: 'A Mason is obliged by his tenure to observe the moral law as a true Noachida.' But he was not the inventor of the term, for it occurs in a letter sent by the Grand Lodge of Calcutta in 1735, which letter is preserved among the Rawlinson MSS. in the Bodleian Library, Oxford. (See Ars Quartuor Coronatorum, xi., 35.)

In The History of Freemasonry - Its Legendary Origins, Mackey devotes an entire chapter to the Masonic connection with the figure of Noah and so covers the topic more thoroughly. In that chapter he admits that "the story of his [Noah's] life has exercised a very important influence in the origin and the development of the principles of Speculative Masonry". Mackey writes of references to both Noah and the system of faith attributed to him, and cites several references from early Masonic manuscripts. According to Mackey, "In the Halliwell Poem his [Noah's] name and the flood are merely referred to as denoting an era of time in the world's history. It is only a statement that the tower of Babel was begun many years after 'Noees flod [sic]'." In the Cooke Ms more details are furnished about Noah, but they generally follow the Biblical account. From the time of the Dowland MS. forward, says Mackey, "the reference to Noah is exceedingly meager."

Enter Dr. Anderson

Mackey shows that it was Dr Anderson who decisively introduced the character of Noah into Freemasonry as a Fraternal Patriarch. Dr Anderson, in his Constitutions, refers to Noah and his sons as "all Masons true" and claims that the "offspring of Noah...dwelt together as NoachidÊ.". In Dr Anderson's first edition of the Book of Constitutions, published in 1723, he says, "A Mason is obliged by his tenure to obey the moral law". In the 1738 edition, he qualifies this moral law with the phrase "as a true Noachida." Mackey states that this was done by Dr Anderson "without authority". He goes on to say that the interpolation "was rejected by Entick, who edited the third and fourth editions in 1756 and 1767, and by Northouck, who published the fifth in 1784, both of whom restored the old reading, which has ever since been preserved in all the Constitutions of the Grand Lodge of England. Dermott however, who closely followed the second edition of Anderson's Constitutions, in the composition of his Ahiman Rezon, of course adopted the new term." Dr Oliver very much liked the term and "under his example, it has become of so common use that Noachida and Freemason have come to be considered as synonymous terms." But we have no way to know for certain that the change between the first and second editions of the Book of Constitutions was as Mackey proposed, "without authority". Proof of such authority may be lacking, but that is where the scholarly statement must rest. We are better off to seek the source of Dr Andersons association between Freemasons and what Anderson referred to as Noachides. Elsewhere in his work, Anderson states that "NoachidÊ was the first name of masons according to some old traditions". A study of the "old traditions" which may have influenced Anderson sheds some light on this subject. One possible source for the introduction of this term into Masonry is contained in a work known as the York Constitution. The claimed date of this manuscript is 926 of the common era, though this is suspected to be greatly exaggerated and scholars suggest an early 18th century date for this manuscript. This manuscript was one of three Masonic documents contained in the work of Dr Krause (1781-1832) titled, Die drei ”ltesten Kunsturkunden der Freimaurerbr¸derschaft, [The Three Oldest Professional Documents of the Brotherhood of Freemasons]. Quoting again from Mackey's History of Freemasonry it says, "in the Krause MS., under the head of 'The Laws or Obligations laid before his Brother Masons by Prince Edwin,' we find the following article. 'The first obligation is that you shall sincerely honor God and obey the laws of the Noachites, because they are divine laws, which should be obeyed by all the world. Therefore, you must avoid all heresies and not thereby sin against God.'"

It is likely that Dr Anderson, the theologian, found in the Noachide system, a doctrine that fit nicely with the universal theological thrust of Freemasonry. The root element of such thinking can be summarized as follows. According to Judaism, Christianity and Islam, as well as most ancient peoples there was a deluge in which mankind was punished for corrupting Godís way on the earth. The hero of the epoch, called Noah, by Jews, Christians and Muslims, became the progenitor of the post flood world. Legend accords to this figure that he was singled out by God for his unsurpassed righteousness in his generation. Since he was considered righteous amidst a world of evil doers, he must have followed some moral code. Various ancient sources record attempts to define this ancient code of morals and ethics. The Book of Jubilees, copies of which were found among the corpus of manuscripts discovered in the Dead Sea Caves gives one such enumeration of laws given by the Deity to Noah2. Judaism also informs us of this faith in various places within its sacred Talmud3. Jewish sages traditionally divide the laws that have universal implications into 7 categories. These seven ëcategoriesí are therefore known to Jews as "The seven Laws of Noah" or the "Noachide Covenant". The earliest reference to the "7" laws in a Jewish source lists them as follows; a positive injunction to establish a system of justice, prohibitions against idolatry, blasphemy (profaning the name of God), sexual immorality, bloodshed, robbery and the consumption of blood (or literally a limb torn from a living animal)4. In other places the actual number of Laws vary. However one lists or classifies the universal moral laws, it stands to reason that all of humanity is responsible for certain moral and ethical duties. It is this ancient ethical code, that according to Drs Anderson and Oliver, as well as Dermott, forms the basis for Masonic practice. This system of theology predates the ministries of Moses, Jesus and Mohammed and therefore is a fitting place for men of all these faiths to meet and function as partners for a better and more peaceful future. The John J. Robinson Center's Masonic Research Branch advocates a return to this ancient code of beliefs and seeks to promote its principles by pointing Masons to their Old Charges contained within Dr Andersonís work of 1738.

"A Mason is obliged by his tenure to observe the moral law as a true Noachide; and if he rightly understands the Craft, he will never be a stupid Atheist nor an irreligious Libertine, nor act against conscience. In ancient Times, the Christian Masons were charged to comply with the Christian usages of each country where they traveled or worked; being found in all nations, even of divers religions. They are generally charged to adhere to that religion in which all men agree (leaving each brother to his own particular opinions); that is, to be good men and true, men of honor and honesty, by whatever names, religions, or persuasions they may be distinguished; for they all agree in the three great articles of Noah, enough to preserve the cement of the lodge. Thus Masonry is the Center of Union, and the happy means of conciliating persons that otherwise must have remained at a perpetual distance." (Andersonís Constitutions of 1738)

Presidential Recognition of this Ancient Code of Ethics

President George Bush signed an historic resolution of both Congressional Houses, recognizing the Noachide Laws as the "bedrock of society from the dawn of civilization". He urged the United States to take a lead in "returning the world to the ethical values contained in the Seven Noahide Laws". This historically significant document is recorded as House Joint Resolution 104, Public Law 102-14.

As Masons, we believe that as good citizens and promoters of all good and virtuous causes, we should take a leading role in this worthy enterprise. By so doing, we would be fulfilling the Old Charges and returning to the founding ideals of our order.

Footnotes

1. ENCYCLOPDIA OF FREEMASONRY, and Its Kindred Sciences,&c. by Albert G. Mackey, M.D. 33ƒ. Published by The Masonic History Company, New York and London 1917. [back]

2. According to the Book of Jubilees (7:20ff), the list of laws are as follows; to observe righteousness, to cover the shame of their flesh, to bless their Creator, to honor parents, to love their neighbor and to guard against fornication, uncleanness and all iniquity. [back]

3. See for example, Sanhedrin 56-60; Yad, Melachim, 8:10, 10:12. [back]

4. This, first explicit reference to the Noachide laws is found in the Tosefta, a work believed to have been edited in the late 2nd century of the common era. [back]

Copyright The Robinson Center, 2001

The Relevance of The Mark and Royal Arch Degrees to The Craft


Let me at the outset thank the RWRGM for giving me an opportunity to address this august gathering. Indeed, I consider it a great privilege and a unique honour. The task given to me is to explain the relevance of the Mark and Royal Arch Degrees to the Craft. Therefore my talk will be mainly directed to those MM’s who have not yet progressed to the, so called, higher degrees and would request the senior brethren to bear with me.

The preamble to the Constitution of the GL of England says, “Pure Ancient Masonry consists of the three degrees and no more, namely those of the EA, FC and MM including the Supreme Order of the Holy Royal Arch”. So, in England, at least, the RA is considered an integral part of Craft Masonry being the completion of the MM Degree. The situation is slightly different in Scotland. The Constitution of the GL of Scotland defines the three degrees of Masonry as those of the EA, Fellow-of-Craft (including the Mark) and the MM. In Scotland it is the Mark Degree that is considered as an essential part of Craft Masonry, it being the second part of the FC Degree.

This reflects the actual position that existed in Freemasonry in England during the 18th century. The Ancients GL recognized the Mark & RA as integral parts of Ancient Freemasonry and their Warrants authorised the daughter lodges to work the Mark and RA Degrees in Craft Lodges. The position was similar in Scotland and Ireland where Craft Lodges regularly worked the Mark and RA although these degrees were not formally recognized by the GLs. It was only the Moderns GL that had reservations about the RA and the other side degrees, but the records show that Moderns Lodges unofficially worked them and many Moderns Masons were exalted into the RA and advanced to the Mark Degree.

The significance of this is that at an important phase in the history of Freemasonry when operative Masonry was undergoing transformation to speculative masonry; when the Hiramic Degrees like the MM Degree, the Installation Ceremony, the Royal Arch and the Mark Degrees, were developed and incorporated into the body of Freemasonry; when our symbols and philosophy were being embedded into the rituals; when the transition from a mainly lecture type of working to the modern ritual type working was taking place, the Mark and the Royal Arch were an integral part of the Craft System. These degrees evolved and developed together and there arose narrative, thematic and symbolic links between them and the Craft Degrees.

However at the beginning of the 19th century, for various political and historic reasons, which I do not want to go into, the three Grand Lodges in England decided to restrict Craft Masonry to the three Degrees. The Mark and the Royal Arch were removed to separate Grand Bodies. In Scotland and Ireland the Mark and the Royal Arch came under the jurisdiction of Supreme Grand Chapters. In England at the time of Union, although the Royal Arch was accommodated in Grand Chapter, the Mark was ignored and it was only in 1856 that the Grand Lodge of Mark Master Masons was formed to control this degree. This resulted in the Mark and Royal Arch being viewed as separate and distinct degrees. The Mark was now deemed the 4th degree in Masonry and was conferred only on MMs. Even when the Grand Lodge of Scotland resumed jurisdiction over the Mark Degree in 1860, there was an agreement with the Supreme Grand Chapter of Scotland, that the Mark Degree will only be conferred on MMs. However since the Mark and the Royal Arch were part of the Craft system during the formative period, the many narrative, symbolic and thematic links between them survived the separation. There are parts of the Craft Degrees that can only be understood if one has knowledge of the Mark and the Royal Arch Degrees. It is this aspect that I now wish to elaborate.

Let us first of all take the link between the Craft and the Royal Arch Degree. The narrative link between them is the secrets lost in the Third Degree were recovered in the Royal Arch. Therefore the Royal Arch is, in a sense, the completion of the MM Degree. However there are other thematic or symbolic links between the third degree and the RA. Let us take an example. When the WM raises the Candidate from the grave he tells him, “it is thus all MMs are raised from a figurative death to a reunion with the former Companions of their toils”. If the raising is as per the narrative given in the Traditional History the WM should be raising the dead body of our Master Hiram from the temporary grave to be re-interred near the sanctum sanctorum. If this is the case then the words of the WM has no meaning or significance. Therefore the raising must be symbolic. To understand the symbolic significance of the raising one must look at the larger symbolism of the Third Degree. The theme of the degree is old age and death. The first degree deals with infancy and youth, the second with growing into adulthood and acquiring skills and knowledge and the third degree deals with old age and death. That is the reason when the candidate enters the Lodge in the third degree it is in darkness and this darkness represents the darkness of death. In the darkened lodge he is instructed to take seven steps, “the first three as if stepping over a grave and the other four ordinary walking steps”. These steps are symbolic. The first part represents the passing through the death experience, going from this world to the next. After passing through the death experience the candidate is told to take four normal walking steps. The only time that the candidate takes normal walking steps in any of the degrees in the Craft is after going through the death experience. This is to teach him that one attains one’s true self, one’s real self not in this world but in the next. After taking the steps, the Candidate is shown the Three Great Lights and he finds that both points of the C’s that represents the soul or the spirit are now liberated from the S—which represents the body. This symbolizes the liberation of the soul from the body on death and gives us a clue to the symbolical meaning of the WM’s action when he raises the Candidate from the grave – he is raising the eternal soul from the dead body. When we perceive the raising in this light, the words that the WM speaks assume significance. The first part – ‘it is thus all MM’s are raised from a figurative death’, indicates that death is ‘figurative’: only the physical body has perished but the “vital and immortal principle”, the eternal soul or spirit is now liberated from the body on death. The second part – “to a reunion with the former companions of their toils”. The use of the word ‘companion’ here is very significant. It is a nomenclature used in the Royal Arch for members and its use in the Craft indicates that the soul on liberation from the body will now start on a journey into the Royal Arch where it will reunite with other souls of predeceased brethren. It is significant to note that the Candidate on admission to the Royal Arch continues to take normal walking steps that he first took in the Third Degree. These steps link the Craft and the Royal Arch. The Royal Arch depicts the journey of the soul liberated from the body on death as narrated in the Third Degree Therefore the Royal Arch can be seen as the completion of the Master Masons’ experience.

Let us now consider the links between the Craft and the Mark Degrees. The Mark Degree was once considered as a second part of the Fellow Craft and therefore, was a qualifying degree for the MM. To understand many parts of the MM’s Degree requires some knowledge of the Mark Degree. Let us take an example. It is commonly believed

that it was FCs, who conspired to extort the secrets from HA. This is not correct. It was not the FCs, but a different category. Our ritual states – “Fifteen FC’s of that superior class appointed to preside over the rest, finding that the work was nearly completed but that they were not in possession of the secrets of the third degree, conspired etc. etc…” So it is ‘fifteen FC’s of that superior class appointed to preside over the rest’ who conspired to extort the secrets. Therefore, we see that a new class of supervisors is being created to preside over the FCs. The ritual goes on to give their names, “the Menatschins or Prefects or more familiarly speaking the Overseers” This category of supervisors were called Menatschins or Overseers. Besides this, no further information is available in the Craft about the role or function of this category of supervisors. To know about the different category of workers employed at the building of KS Temple, one must look to the Mark Degree that deals in great detail of how the work was organized. Let me now quote from the Mark Lecture. “At the building of KS’s Temple ….. there were 80,000 operatives employed, part of whom were hewers in the quarries of Zaradatha, and part builders of the Temple besides these there was a levy of 30,000 in the forests of Lebanon” There were 110000 workers employed every day at the building of the Temple. It was an immense undertaking. In order to ensure an efficient administration and to prevent confusion and waste, HA divided this immense number into 1100 lodges of EA’s and FC’s. The FC’s were the skilled artisans and EA’s the helpers. Over each Lodge he appointed three supervisors called Menatschins, Overseers or Mark Masters. So there were 3300 of these Menatschins, Overseers or Mark Masters. They had their own organization. They were divided 100 lodges with 33 in each. It was this category of Supervisors - Menatschins, Overseers or Mark Masters that interacted with the top Management – with KS and HA, the Chief architect. The Mark Lectures states, “ once every sixth working day it was the custom for the Mark Masters to wait on the acting GM HA to receive the working plans, as well as the instructions for carrying on the work”. This indicates that there were weekly meetings between the chief architect and the supervisors, where the progress of the project would be reviewed and the necessary instructions and plans for the next weeks’ work given out. The supervisors would pass on these instructions and plans to the workmen under their charge in the Lodges and set them to work. They would supervise the work and check the quality of the job. It should be noted that it was from this category of Menatschins, Overseers or Mark Masters that promotion to the rank of Master or MM was given. And it was some disgruntled elements of this category that conspired to extort the secrets from HA, which resulted in his death.

It is significant to note that when the absence of Hiram is reported to KS, he “selected fifteen trusty FC’s and ordered them to make a diligent search after the person of our Master”. He ‘selected fifteen trusty FC’s’. He did not select any one from the category of supervisors because he not sure how many of them were involved in the conspiracy to extort of secrets; to what extent the conspiracy had pervaded the category of superiors. He therefore selected a different category of workers, the FC’s to search for the body of our Master and apprehend the culprits.

Let us take a final example. When the three ruffians demanded the secrets of a MM from HA, he told them “ those secrets were known but to three in the world and without the consent and co-operation of the other two, he neither could nor would divulge them.” When the death of HA is reported to KS he says, “by his untimely death the genuine secrets of a MM were lost”. A question now arises; if the secrets were known to three how does the death of one cause the loss of the secrets. I am sure this is a doubt that would have crossed the minds of many brethren at one time or the other. No answer to this is found in the MM degree or in the Craft. One must look to the Mark Degree for an answer.

The Mark Degree deals with the building of an underground secret vault and the Key Stone of the Arch of the vault. In this secret vault HA secreted or concealed the genuine secrets. Only the three GMs knew the access to this secret vault. They individually did not have the access but had to act jointly or ‘co-operate’ with each other, as the ritual says, in order to find the access. It was like the safe in some banks that have two keys – one with the Manager and the other with the cashier. Both will have to use their individual keys before the safe can be opened. Similarly the three GMs had to coordinate and co-operate with each other to get the access to the secret vault. So the death of one will cause the loss of access to the secret vault and thereby the secrets.

It is significant that when the substituted secrets are given we are told “they should designate all MMs throughout the universe until time or circumstances should restore the genuine” This implies that the genuine secrets are not permanently or irrevocably lost. They are only temporarily lost. They exist in the secret vault but the access to it is lost. If, in future, someone by chance or luck is able to find the secret vault, then the secrets will be recovered. This is precisely what happens in the RA. Three Sojourners or workmen employed to dig the foundations of the second temple accidentally find the secret vault. They break into the vault by removing the keystone, which plays such an important role in the Mark Degree, and recover the secrets.

The secret vault and the Key Stone link the Mark to the RA. Thus the Craft, Mark and Royal Arch are all linked together to form one comprehensive whole. Unless one has knowledge of all these degrees one can neither fully understand the principles, philosophy or the teachings of masonry nor perceive the effulgent beauty that resides in Freemasonry.

Thank you.

W.Bro.T.T.Kuruvilla P.G.I.G., P.A.R.G.M is a P.M of Lodge Kottayam (No.245) and a prominent citizen of Kottayam, besides being an erudite Masonic Scholar. He has delivered several lectures on Freemasonry and is held in great veneration. His lecture posted here was delivered at the half yearly meeting of the Regional Grand Lodge held at Salem on 4 th September 2004 in the immediate distinguished presence of the M.W.Grand Master of the Grand Lodge of India and a packed hall with more than 850 brethren in attendance. The lecture was well received. The author was kind enough to permit us to post the same in this website. We are very thankful to him. We hope more of his articles will follow for the benefit of the brethren.

lunes, 28 de septiembre de 2009

El “Tronco”, ¿una duradera anomalía lingüística en rituales latinos?

A L.·. G.·. D.·. G.·. A.·. D.·. U.·.

El “Tronco”, ¿una duradera anomalía

lingüística en rituales latinos?

Por Manuel Corral Baciero

(M.·. M.·.)



La reciente visita a un templo católico en Francia me llevó a reparar en el detalle de que, lo que dentro de estos lugares recibe en castellano el nombre de “cepillo”[1], es allí denominado “tronc”, recordándome la denominación que se da en los rituales masónicos franceses a la bolsa que circula para recoger entre los HH. sus donativos destinados a beneficencia.

En estos podemos encontrar, indistintamente, “Tronc de bienfaisance”, “Tronc de la Veuve”, o “Tronc des pauvres”, cuya respectiva traducción sería “Cepillo de beneficencia”, “Cepillo de la viuda” y “Cepillo de los pobres”. Según Daniel Ligou (Diccionario de Francmasonería) en el siglo XVIII se encuentra a veces la expresión “boëte (boîte) des pauvres”, que podríamos traducir por “Caja de los pobres”.



Si buceamos en otros idiomas, encontraremos que los rituales ingleses hablan de “Alms Charity Box”, “Alms Charity Bag”, “Alms Bag” y “Charity bag”. Es decir “Caja de limosnas para Caridad”, “Bolsa de limosnas para Caridad”, “Bolsa de Limosnas” y “Bolsa de Caridad”, mientras que las iglesias católicas angloparlantes suelen dar al cepillo la denominación de “Poor box”.

En cuanto a los HH. alemanes, utilizan las denominaciones “Almosenstock”, “Säckel der Witwe”, o “Armenkasse”, que corresponderían a “Caja de limosnas”, “Bolsa, o monedero, de la viuda” y “Caja de los pobres”.


Nuestros vecinos portugueses tienen en sus iglesias las correspondientes “caixas de esmolas”, o cepillos, pero cuando se reúnen en tenida como hermanos, hacen circular desde antiguo el “Tronco da Viúva”, al que recientemente también han empezado a llamar “Tronco de Beneficência” y “Tronco de Solidariedade”, reconociendo algún estudioso el origen francés de la expresión originaria con el término “tronc”.

Al visitar las iglesias italianas, nos encontraremos con las “cassetta per l’elemosina”, mientras los miembros de la allí llamada “Libera Muratoria” depositan sus óbolos en el “Tronco della Vedova”, “Sacco dei poveri” o “Sacco della Beneficienza”.

Por su parte, los rituales de Hispanoamérica también utilizan la expresión “Tronco”.



Hablasen los primeros rituales, escritos en inglés, de “Alms Charity Box”, “Alms Charity Bag”, “Alms Bag” o de “Charity bag”, los masones franceses tradujeron racionalmente al utilizar la palabra de su idioma “Tronc”[2], uno de cuyos significados coincide milimétricamente con el de las palabras españolas “Cepo” y “Cepillo”. En el caso de la primera, es el Diccionario de Autoridades de la Academia española de la Lengua, 1729, el que reconoce para la palabra cepo, (del latín cippus) esa significación como caja para recoger limosnas. - Diccionario de Autoridades 1729 -

Mientras que la equivalente para “cepillo”, como diminutivo de “cepo”, aparece en nuestro idioma desde su primer Diccionario de uso de 1780: “en el sentido de arquilla, ó caxa de madera, como CEPILLO del Santísimo, de las ánimas, etc. Arcula stipi cogende.” La edición más moderna del diccionario dice: “4. m. Caja de madera u otra materia, con cerradura y una abertura por la que se introducen las limosnas, que se fija en las iglesias y otros lugares.”

Sin embargo, para “Tronco”, del latín Truncus, jamás ha aparecido algo equivalente en español.

¿Cómo se convirtió el “Tronc” en “Tronco” y no en “Cepo”, “Cepillo” o “Bolsa de….”? Porque si no hay razón simbólica a la vista, -y parece que este es el caso-, es evidente que nos hallamos ante una licencia de traducción equivalente a que los franceses llamasen “cepille” a su “tronc”.

El uso de la expresión “Tronco de…” viene desde antiguo, como nos documentan las Actas de la Logia napoleónica “La Beneficencia de Josefina” al O. de Madrid en los años de 1810-11 (e.v.), en las que nos encontramos mayoritariamente con la denominación “Tronco de <de los> pobres” y en menor medida con “Caja de los pobres” y “Fondo de limosnas”

Por su parte, Lorenzo Frau y Rosendo Arús se lamentaban ya en su “Diccionario Enciclopédico de la Masonería” del uso de “Tronco de pobres”, como “galicismo que se ha propagado en las logias de lengua española, designando así la bolsa en que se recoge el óbolo de beneficencia… debería traducirse en todo caso por cepillo.”

Sorprende que semejante galicismo se haya introducido en, al menos, tres grandes lenguas romances, todas las cuales tienen en común la presencia de la palabra “Tronco”, pero nunca relacionada con donativos u objeto para recogerlos, para lo que utilizan expresiones muy lejanas, que ya hemos reseñado.

  • ¿Se trata de un error de traducción que serviría, simultáneamente, para filiar la expansión de la masonería en los países correspondientes a partir de fuentes francesas más que anglosajonas?
  • ¿Se trata por parte de los HH. de hace 200 años –época de intensas posturas anticlericales respecto a la Iglesia Católica-, de un deseo de alejarse de expresiones y términos utilizados en el entorno de esta Institución?

Cada cual puede interpretarlo como quiera, o elaborar otras hipótesis que expliquen lo que, ciertamente, no es más que una anomalía

Madrid,

Septiembre de 2009, (ev)


[1] Caja exenta o hueco hecho en el muro y cerrado con puerta que tiene una ranura para recoger las limosnas, óbolos o donativos de los fieles.

[2] Según el Centro Nacional francés de recursos textuales y léxicos, es posible rastrear desde el siglo XV (De Vita Christi, B. N. 181, fo 101a ds Gdf. Compl.) en el francés la palabra Tronc con este significado: “Sorte de boîte percée d'une fente où l'on dépose aumônes et offrandes dans les églises”, o “Especie de caja perforada con una hendidura donde se depositan limosnas y ofrendas en las iglesias”.

domingo, 23 de agosto de 2009

viernes, 7 de agosto de 2009

Logia Lautaro, nº 41




Siguiendo la tradición de numerosas logias en Latinoamérica, la Gran Logia de España en Madrid cuenta con la Logia Lautaro nº 41, que trabaja en Rito de York.

Logia South Porch, nº 59


Al Oriente de Lanzarote, la Logia South Porch nº 59, trabaja en Rito Emulación y en inglés.

jueves, 6 de agosto de 2009

Logia Stella Matutina, nº 75


La Logia Stella Matutina, al Oriente de Donostia - San Sebastián, trabaja en Rito Emulación. Su cercanía a la frontera francesa anima a muchos HH de la Gran Logia Nacional Francesa a participar en sus trabajos.

Apuntes sobre el Rito de Emulación (II)


A partir de 1816 la Logia de Reconciliación nunca fue formalmente disuelta, más bien se quedó sin trabajo, ya que inmediatamente se formaron logias de instrucción para transmitir el ritual y los procedimientos nacidos de la Unión. La primera de éstas fue la Logia de Estabilidad (Stability Lodge), fundada en 1817, a la que siguió la Logia de Emulación (Emulation Lodge), fundada en 1823. Ambas perduran activas y hay opiniones según las cuales los trabajos de Stability serían incluso más ortodoxos que los de Emulation.

Las logias de instrucción, por aquel entonces (y también ahora), necesitaban ser apadrinadas por una logia regular que garantizase la corrección de las enseñanzas y como Emulación había decidido admitir solo a maestros masones tuvo dificultad para encontrar un patrocinador; así fue hasta que la Logia de la Esperanza (Lodge of Hope nº 7) en su reunión de 27 de Noviembre de 1823 acordó: “..aceptar la consagración de una Logia de Instrucción, llamada Logia de Emulación, que actualmente se reúne cada viernes en el Old Red Lion de Cavendish Street’. Cuando la Logia de la Esperanza tuvo dificultades en 1830, asumió el patronazgo del rito de Emulación la Lodge of Unions nº 256, el 20 de Abril de ese año, manteniéndole hasta la actualidad.

Los trabajos en Emulación reciben el nombre de la Emulation Lodge of Improvement, cuyo Comité es el custodio de este ritual en particular y bajo cuya autoridad fue publicado por primera vez oficialmente en forma escrita en el año de 1969. La Logia de Perfeccionamiento, como sería su nombre en castellano, se reúne cada viernes, a las 18:15 pm, desde Octubre hasta Junio en el Freemasons’ Hall de la Great Queen Street en Londres desde 1865 (anteriormente lo hacía en la Freemasons’ Tavern) y realiza sus trabajos y conferencias en este Rito.

La Logia de Perfeccionamiento de Maestros Masones, para denominarla por su nombre completo, se reunió por primera vez el 2 de Octubre de 1823. Fue creada específicamente para Maestros Masones con el fin de dar instrucción a aquellos que querían prepararse para ser Oficiales de Logia en su camino de progresión hacia la Silla del Rey Salomón, el puesto del Venerable Maestro. Los fundadores de esta Logia procedían principalmente de las logias de instrucción Burlington y Perseverancia, formadas en 1810 y 1817 respectivamente; ambas enseñaban el nuevo ritual aprobado por la G. L. U. I. pero su dedicación se concentraba en trabajar en primer grado e instruir a los candidatos.

La instrucción en los primeros tiempos se impartía exclusivamente por medio de lecturas o conferencias masónicas de acuerdo con el sistema de la “Grand Stewards’ Lodge” o la Logia de los Administradores, cuyas charlas describían detalladamente las ceremonias. Estas lecturas, en forma de catecismo con preguntas y respuestas, contenían una detallada descripción de las ceremonias junto con aclaraciones adicionales y otros temas simbólicos. El sistema se componía de una Primera Lectura con siete secciones, una Segunda con cinco y una Tercera con tres. Durante los años treinta del siglo XIX, siguiendo una práctica ya generalizada entonces, se abandonó este sistema y las ceremonias fueron también celebradas, en el sentido de representadas o escenificadas.

Las formas rituales para uso de la nueva G. L. U. I., tal como quedaron definidas por la Logia de Reconciliación especialmente fundada para establecerlas, se han mantenido prácticamente sin cambios de relevancia desde su aprobación en 1816. Ya bien avanzado el siglo XX, en diciembre de 1964, se permitió que las Obligaciones de los tres grados se tomaran con una redacción alternativa, pero algo más significativo se produjo todavía más recientemente, en concreto el 11 de Junio de 1986, cuando la Gran Logia resolvió ‘...que todas las referencias a los castigos físicos deben ser omitidas de las Obligaciones tomadas por los candidatos en los tres grados, así como por el maestro elegido con motivo de la instalación, si bien han de ser mantenidas en el resto del ritual de las respectivas ceremonias...’. Esta resolución representa el cambio más importante introducido en el Rito de Emulación desde que fue aprobado en la fecha y forma descritas.

Desde el principio, el Comité de la Logia de Perfeccionamiento ha fijado su objetivo en asegurar la práctica de unas formas rituales aprobadas y no permitir modificaciones a las mismas. De hecho, las ceremonias actuales en esta Logia son exactamente iguales a las practicadas desde casi 200 años atrás, cuando fue consagrada, y tal como han sido aprobadas por la G. L. U. I., ya que sólo a ella se le reconoce autoridad para alterar o modificar lo que ella misma aprobó, de forma que su misión, a falta de otra autoridad delegada, es mantener sin cambios un Rito que les fue transmitido verbalmente por sus predecesores. El prestigio de esta Logia de Instrucción y, por consecuencia, del procedimiento de trabajo que conserva, es decir, el Rito de Emulación, está soportado por la fidelidad al mismo y la seriedad y compromiso en el mantenimiento de su pureza sin aceptar alteraciones o errores en su transmisión verbal a lo largo de los años.

Debe aclararse, no obstante, que siendo la Logia de Perfeccionamiento exclusivamente para Maestros Masones, y solamente ellos pueden asistir, hay aspectos del ritual que allí no tendrían sentido, como por ejemplo el requerimiento a los hermanos aprendices y compañeros para que abandonen el Templo antes de elevar los trabajos a grados superiores. Al editar en forma escrita el texto para aquellas logias del mundo masónico que trabajan en los tres grados, tuvieron que tenerse en cuenta este y otros condicionantes.

Actualmente hay muchas formas de trabajar en Masonería, podría decirse que casi tantas como Logias, así como muchos procedimientos con muy variados nombres, sin embargo, el rito de Emulación adoptado por la Gran Logia de España coincide básicamente con el mantenido por la Emulation Lodge of Improvement desde su consagración.

Conviene explicar que hay una diferencia de matiz entre procedimiento y ritual, que no significan exactamente lo mismo y, como la palabra ritual no se menciona en las constituciones inglesas, debe entenderse que un procedimiento es una particular aplicación en un determinado Taller de un ritual establecido, lo que, por extensión, significa que cada logia tiene libertad de definir esa particular aplicación siempre que no incumpla las reglas de la propia Constitución o vaya contra los Landmarks reconocidos. De hecho, la Regla 155 del Book of Constitutions de la G. L. U. I., dice: ‘Los miembros activos de una Logia debidamente constituida tienen el derecho indudable de regular sus propios procedimientos, siempre que sean consistentes con las reglas generales del Arte’.

En el aspecto cualitativo, podría decirse que el Rito de Emulación es más místico y menos dramático en sus representaciones si se compara con otros ritos que podemos contemplar bajo la Obediencia de la Gran Logia de España. En el aspecto cuantitativo, dicho sea metafóricamente, el ritual comprende las ceremonias de apertura y cierre en los tres grados, las de iniciación, pase y elevación, así como la de instalación del Venerable Maestro, junto a otras complementarias como las de suspensión y reanudación de los trabajos.

Con referencia a la disposición física de las logias, cabe decir que el Taller o Templo debería ser idealmente un espacio alargado en forma de dos cubos perfectos, lo que dimensiona una superficie plana del doble de largo que de ancho. El centro de este espacio ha de estar cubierto por un tapiz de dibujo ajedrezado, con cuadros blancos y negros y bordeado por una cenefa dentada; naturalmente, alternativas similares son también válidas. Fuera de esta área se emplazan tres pedestales para el V. M., el Primer y el Segundo VV., situados respectivamente a Oriente, a Poniente y al Mediodía. Asimismo, el Sec. y el Tes. se sientan en el Norte frente al S. V., mientras que el P. D. estará sentado ‘a la derecha o no muy lejos de la derecha del V. M. y el S. D. lo hará a la derecha del P. V.. Hay un G. Interior (cuya figura aparece por primera vez allá por 1814) que estará sentado junto a la entrada de la Logia, y un G. T. o Retejador situado al exterior.

Los nueve descritos constituyen los oficiales regulares de una Logia de Emulación, aunque cuando hay maestros suficientes se cubren también oficios como los de Hospitalario o Capellán, Director de Ceremonias, etc.

En teoría, el Tablero de Trazo o Cuadro de Logia correspondiente a cada grado se ha de situar en el centro del tapiz donde pueda ser visto por todos los presentes, pero en la práctica se sitúa apoyado en el pedestal del Segundo Vigilante. La deambulación en Logia se debería hacer por fuera del tapiz o su equivalente, evitando pisar el Tablero de Trazo que en tiempos pasados se pintaba en el suelo del Taller, al principio de la Tenida, para borrarlo al final de los trabajos; la dirección de los giros ha de ser siempre de Oriente a Poniente por el Mediodía, tal como hace el Sol en su trayectoria.

No hay lugar ahora para hablar de las ceremonias de iniciación, pase o elevación, aunque sí cabe insistir en el carácter más espiritual que tiene Emulación, menos cargado de simbolismo aparente y directo, en beneficio de una mayor posibilidad de que los iniciados en él aprovechen esta característica para la reflexión más profunda y la interiorización de sus enseñanzas sin la posible distorsión producida por las apariencias de forma que se dan en otros ritos.

Durante la Iniciación se nos enseña que la Masonería es ‘...un sistema peculiar de moral, enseñado mediante símbolos, bajo el velo de las alegorías’. Esta es la más clara alusión a cual ha de ser nuestra fuente de inspiración masónica en el camino de la perfección personal que emprendemos con la iniciación. Cuanto más se profundice en el conocimiento del ritual, hasta incluso su memorización, más utilidad obtendremos de sus alegorías y símbolos y más trascendencia consciente o subconsciente tendrá sobre nuestro comportamiento en todos los órdenes de la vida, tanto masónica como profana.

Quede como pensamiento final el recordatorio de que el ritual está para ser estudiado y extraer enseñanzas de él, pero también y principalmente para practicarse en los talleres con la asidua presencia, siendo éste un derecho al mismo tiempo que un deber de masones.

Referencias:

Emulation – A ritual to remember. Colin F.W. Dyer. 1ª edición1973. Reimpreso en 1995.

Masonic Ritual. A commentary on the Freemasonic Ritual. Dr. E.H. Cartwright. 3ª edición 1985.

The Freemason at Work. Harry Carr © 1976. Reimpreso en 1981.